En estos tristes días de desamparo no sólo de la infancia sino de todos los vulnerables, los niños y adolescentes están en el punto de mira por muchas razones, por las migraciones, guerras, por la pobreza… y en Europa, en el mundo occidental aparecen los datos del Informe Pisa, que, de alguna manera, pretenden dar cuenta del rendimiento escolar de niños y adolescentes que están escolarizados y se vislumbra a la luz de los datos un desamparo estructural de nuestra sociedad occidental.
Las pruebas utilizadas para el famoso informe intentan informar y uniformar sin contemplar la realidad educativa y social de cada centro y de cada comunidad. Los datos están ahí y dan unos resultados, que lejos de ser tenidos en cuenta para reflexionar acerca de los procesos de aprendizaje, de la realidad social y familiar de niños y adolescentes y de las políticas en educación están siendo utilizadas políticamente como arma arrojadiza por políticos de este país.
Dice el Informe, malos resultados en matemáticas, en lectura, en comprensión lectora…
Algunos de nuestros niños, niñas y adolescentes adolecen del desamparo de no haber podido entrar en los aprendizajes básicos desde el deseo de otro que permita incorporar lo que viene de la palabra transmitida.
En ocasiones no se transmite el gusto y la curiosidad de saber como algo fundamental y las pantallas ocupan ese lugar dando respuestas fáciles y rápidas, demasiado cortas, con poco vocabulario y mucha imagen (que es muy satisfactoria) en menoscabo de la palabra, del desarrollo cognitivo y de los procesos de atención necesarios para el aprendizaje.
La lectura, los relatos, los razonamientos necesitan de un tiempo de espera y si no se da acaban convirtiéndose en una tarea difícil porque la espera está dejando de estar bien vista.
Tenemos que recuperar el tiempo necesario para el abordaje de tareas, el deseo por el aprendizaje y el conocimiento propio (no el que viene de Google), el conocimiento que viene del otro significativo en el que el vínculo educativo sea lo más importante…, y solo así la transmisión será posible y las tecnologías ocuparán su lugar de herramientas en el proceso de aprendizaje y de crecimiento y seguro que la lectura y comprensión lectora, imprescindibles para vivir, mejorarán.
Beatriz Azagra
Fórum Infancias Madrid